Todos los días espero volver a verte, no espero hablarte, ni saludarte incluso, sólo verte, con eso me basta para seguir con el día a día. Tu dulce movimiento de caderas, tu sonrisa, tu mirada o el simple sonido de tu risa me valen para iluminarme las noches oscuras.
Pasan los días y me conformo con lo mismo, pasan los meses y sigues siendo mi musa, y poco a poco me voy atormentando al saber que no seré yo quien te haga reír no seré yo quien te haga sonreír no seré yo quien te haga sentir.
El orgullo,a diferencia que en otras ocasiones, prometo apartarlo, dejarlo a un lado e incluso liquidarlo con el único fin de que tú al fin estés a mi lado. Los días se hacen largos, pero las noches mucho más al saber que cada día que pasa estás más cerca de otra persona. Sueño con pociones, con hechizos y conjuros que me hagan más deseable ante ti, o simplemente que me llenen de fuerza para poder enseñarte mi mundo, y expresarte así lo que siento.
La gente pensará que estoy loco, ¿pero quién no lo está alguna vez en la vida?
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