I'm free to be whatever I whatever I choose
martes, 29 de octubre de 2013
El fin del principio.
Lento, despacio
frío y blando.
Paso a paso
comienzo a vislumbrar
un futuro agridulce.
No luce magnífico.
Pero al fin,
deja de parecer negro,
como el ébano.
Cualquiera se lo agradecería
al tercero en discordia.
Pero yo le doy las gracias
a mi superación.
Bienvenidos al mundo realista,
el de siempre.
Pero dejando al fin,
cuajar la esperanza.
domingo, 27 de octubre de 2013
(H)eterno y etéreo.
Y otra vez vuelves a aparecer. Da igual cuantos cambios haya hecho, cuantos prepósitos me hubiera propuesto que siempre vuelves a salir.
Ahora pienso que todo lo que dejo escapar de la manos, es una mierda. Pero auténtica.
Ya no busco retórica, ni moraleja. Ya sólo me dedico a plasmar cada una de las estúpidas ideas que me rondan de vez en cuando por mi cabeza.
Parece que a nadie le interesa mi vida, pero luego bien que todos buscan compartir su opinión sobre mí.
Yo nunca he buscado ser famoso, ni único y mucho menos (h)eterno.
Sólo he buscado seguir andando por este gris camino semi etéreo. Usando este pequeño 'don' para retratar mi vida, como si de un diario se tratase.
Pese a no poder usar mis dedos para decir la edad que tengo, uso esto como una vía de escape.
Ahora parezco ser la típica niña de diez o doce años, que usa un diario con la tapa de color rosa y que lo utiliza para hablar sobre las mil miradas que se echa con su primer amor.
Me siento como si tuviera un par de coletas, una falda a cuadros y una diadema de color celeste en la cabeza. ¡¡Weeee!! He vuelto a renacer. Soy una pequeña niña que está a las puertas de la pubertad y que todo le sabe a nuevo.
Bueno, queda claro, soy gilipollas. ¿Cómo puedo seguir pareciendo normal diciendo estas cosas?
No os preocupéis en buscarle una explicación, pues ni yo lo sé. Pero como evito a las personas, las relaciones y las hipocresías varias, sigo existiendo. Y por tanto, coexistiendo con auténticas amebas de la sociedad y la vida. Que en ocasiones no sé que es peor, pero bueno.
Y entre tanto hablemos de mi vida. Mi dulce y querida existencia, mi vida, la cual es un tanto peculiar, agitada y caótica. Pero yo pienso que es mejor conducir por curvas para poder darle de alguna manera un poco de emoción al camino. Que andar recto y sin ningún sobresalto, que claramente no es algo que quiera para mí.
Se podría decir que mi viaje ha sido, y es, algo emocionante. No invito a nadie a vivir mi vida, pero sí a dar verdaderamente 'vida' a su vida.
Soy consciente de que podría haber usado otra palabra en vez de repetir tantas veces la palabra 'vida'. Pero hay gente que vive vidas realmente muertas. Con el electroencefalograma totalmente plano.
Mientras que hay otras personas que saben vivir una vida.
La vida, como acabo de decir, es un camino. Nadie sabe cuando se deja de construir, pero sí sabemos cuando y donde hemos comenzado, y por tanto todo lo que hemos recorrido. Y ahora es cuando me pregunto. ¿realmente hemos vivido libres y 'vivos' todo el camino que llevamos andado? ¿O simplemente hemos avanzado por avanzar?
Ahora pienso que todo lo que dejo escapar de la manos, es una mierda. Pero auténtica.
Ya no busco retórica, ni moraleja. Ya sólo me dedico a plasmar cada una de las estúpidas ideas que me rondan de vez en cuando por mi cabeza.
Parece que a nadie le interesa mi vida, pero luego bien que todos buscan compartir su opinión sobre mí.
Yo nunca he buscado ser famoso, ni único y mucho menos (h)eterno.
Sólo he buscado seguir andando por este gris camino semi etéreo. Usando este pequeño 'don' para retratar mi vida, como si de un diario se tratase.
Pese a no poder usar mis dedos para decir la edad que tengo, uso esto como una vía de escape.
Ahora parezco ser la típica niña de diez o doce años, que usa un diario con la tapa de color rosa y que lo utiliza para hablar sobre las mil miradas que se echa con su primer amor.
Me siento como si tuviera un par de coletas, una falda a cuadros y una diadema de color celeste en la cabeza. ¡¡Weeee!! He vuelto a renacer. Soy una pequeña niña que está a las puertas de la pubertad y que todo le sabe a nuevo.
Bueno, queda claro, soy gilipollas. ¿Cómo puedo seguir pareciendo normal diciendo estas cosas?
No os preocupéis en buscarle una explicación, pues ni yo lo sé. Pero como evito a las personas, las relaciones y las hipocresías varias, sigo existiendo. Y por tanto, coexistiendo con auténticas amebas de la sociedad y la vida. Que en ocasiones no sé que es peor, pero bueno.
Y entre tanto hablemos de mi vida. Mi dulce y querida existencia, mi vida, la cual es un tanto peculiar, agitada y caótica. Pero yo pienso que es mejor conducir por curvas para poder darle de alguna manera un poco de emoción al camino. Que andar recto y sin ningún sobresalto, que claramente no es algo que quiera para mí.
Se podría decir que mi viaje ha sido, y es, algo emocionante. No invito a nadie a vivir mi vida, pero sí a dar verdaderamente 'vida' a su vida.
Soy consciente de que podría haber usado otra palabra en vez de repetir tantas veces la palabra 'vida'. Pero hay gente que vive vidas realmente muertas. Con el electroencefalograma totalmente plano.
Mientras que hay otras personas que saben vivir una vida.
La vida, como acabo de decir, es un camino. Nadie sabe cuando se deja de construir, pero sí sabemos cuando y donde hemos comenzado, y por tanto todo lo que hemos recorrido. Y ahora es cuando me pregunto. ¿realmente hemos vivido libres y 'vivos' todo el camino que llevamos andado? ¿O simplemente hemos avanzado por avanzar?
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